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El ajo negro es un ingrediente muy utilizado como condimento en la cocina asiática. De hecho, su uso se ha extendido en los últimos años por América del Norte y Europa. Y en España desde hace tiempo, el ajo negro también está muy presente, e incluso se produce en varios lugares del país, como en los Almacenes Lomar, situado en Zarza del Tajo (Cuenca).

No es otra variedad de ajo, sino el mismo que usamos en fresco pero sometido a un proceso concreto para adquirir ese color, una textura distinta y unos sabores diferentes. Pero, ¿cuáles son las propiedades del ajo negro? 

Un origen  milenario 

El origen del ajo negro se remonta a Asia hace unos ¡4.000 años! Allí se empezó a usar sobre todo como remedio medicinal, por sus grandísimas propiedades saludables.

Uno de los alicientes que incrementan su uso, es que el ajo negro es más suave, blandito y no repite. Además, su sabor resulta dulce y salado. Esto hace que se pueda comer directamente en crudo y que resulte muy maleable en la cocina, brindando mil formas de ser preparado.

Propiedades saludable del ajo

El ajo negro es un potente antioxidante, que ayuda a prevenir el envejecimiento, nos aporta energía en grandes cantidades y contribuye a mejorar nuestro estado de ánimo, pues contribuye a mantener nuestras neuronas activas.

Fortalece nuestro sistema inmune y nos previene de múltiples enfermedades como las hepáticas, la diabetes, la colesterolemia o la hipertensión. Ayuda a mejorar la cicatrización de las heridas y las infecciones, a fortalecer nuestros huesos y articulaciones y a mantener el buen estado de la piel. Además, su gran contenido en fibra favorece el tránsito intestinal.

Y tras conocer los beneficios, profundizaremos en una receta con este producto no tan típico de nuestra cultura gastronómica.

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Ingredientes:

Para las albóndigas:

500 gramos de carne molida (puede ser de ternera, cerdo, pollo o una mezcla)
1 cebolla pequeña, finamente picada
2 dientes de ajo, finamente picados
1 huevo
1/4 taza de pan rallado
Sal y pimienta al gusto
2 cucharadas de perejil fresco picado
Aceite de oliva para cocinar
Para la salsa de ajo negro:
6 dientes de ajo negro
1 cebolla pequeña, finamente picada
1 lata (400 gramos) de tomates triturados
1 taza de caldo de pollo o de verduras
1 cucharadita de azúcar
Sal y pimienta al gusto
Aceite de oliva

Instrucciones:

Preparación de las albóndigas:

En un tazón grande, combina la carne molida, la cebolla picada, el ajo picado, el huevo, el pan rallado, el perejil picado, sal y pimienta. Mezcla bien todos los ingredientes hasta que estén completamente incorporados.
Forma pequeñas albóndigas con las manos, del tamaño que desees, y colócalas en un plato o bandeja.
Cocinar las albóndigas:

Calienta un poco de aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto.
Cuando el aceite esté caliente, añade las albóndigas, asegurándote de no sobrecargar la sartén para que se cocinen uniformemente.

Cocina las albóndigas, girándolas ocasionalmente, hasta que estén doradas por todos lados y completamente cocidas en el interior. Esto puede tardar unos 10-12 minutos. Una vez cocidas, retíralas de la sartén y colócalas en un plato cubierto con papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Preparación de la salsa de ajo negro:

En la misma sartén donde cocinaste las albóndigas, agrega un poco más de aceite de oliva si es necesario.
Añade la cebolla picada y cocina hasta que esté transparente y suave.
Agrega los dientes de ajo negro picados y cocínalos por un par de minutos más, revolviendo constantemente para evitar que se quemen.

Vierte los tomates triturados en la sartén junto con el caldo de pollo o verduras, el azúcar, sal y pimienta al gusto. Revuelve bien para combinar todos los ingredientes.

Deja que la salsa hierva y luego reduce el fuego a medio-bajo. Deja que la salsa hierva a fuego lento durante unos 10-15 minutos, o hasta que espese ligeramente.

Servir:

Una vez que la salsa esté lista, añade las albóndigas cocidas a la sartén y revuelve suavemente para cubrirlas con la salsa.
Sirve las albóndigas con ajo negro caliente, espolvoreadas con un poco de perejil fresco picado si lo deseas. Se pueden acompañar con arroz, pasta o pan fresco.

¡Disfruta de estas deliciosas albóndigas con ajo negro