El ajo es un ingrediente muy importante en al dieta mediterránea desde hace muchos años. Por ello, el conocimiento de que el ajo es rico en compuestos antioxidantes y organosulfurados, a los que se atribuye un efecto reductor de la tensión arterial y otras propiedades farmacológicas, ha impulsado su uso por la medicina naturista.

Los beneficios del ajo van desde la prevención de infecciones, catarros y enfermedades cardiovasculares hasta la prevención del cáncer. Según ha indicado el coordinador de Investigación, Docencia y Formación de la Gerencia de Atención Integrada de Ciudad Real, Francisco Javier Redondo Calvo “el ajo es una planta rica en alicina, prostaglandinas y otras moléculas con efectos cardiovasculares y microbicidas”

El doctor Redondo, explica que existen varias líneas de investigación con la alicina, que aporta grandes esperanzas en tratamientos para la atenuación de la sepsis, que es una respuesta inflamatoria del organismo ante una infección grave tras un proceso de peritonitis, por lo que la alicina responde como inhibidor a la proliferación de células tumorales en pacientes con cáncer.