En España, la cosecha de cebolla ha bajado alrededor de un 40% este año, ya que, la superficie dedicada al cultivo de cebolla se ha reducido un 14%. Por otro lado, debido a las horas de calor, abundarán los calibres pequeños, donde el 30% de la producción española se compone de calibres grandes.

Como resultado, se estima una reducción de producción en torno a un 40% con respecto al año pasado. Por ello, ante estas previsiones, los mercados quieren asegurarse de que contarán con suficientes cebollas por tanto, han aumentado los precios tanto para el comercio como para los agricultores.

Por otro lado, el sector del catering se está recuperando debido a la apertura de los colegios, lo que permite que la demanda en España vuelva a crecer.

Cabe destacar que, India ha prohibido la exportación de cebollas, por lo que ha beneficiado a la demanda de cebollas españolas en Oriente Medio y Asia, aunque destacando en Europa, ya que los exportadores holandeses están enviando grandes cantidades a los mercados extraeuropeos.

Por último, destacar que la cosecha se ha recuperado tras la caída de los rendimientos del año pasado, e incluso ha alcanzado volúmenes más altos respecto a la cosecha de hace dos años, debido a la abundancia de calibres grandes y a la buena calidad de las cebollas, sumados a la falta de producto en el resto del continente.

 

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