• La Cebolla Figueras, tal y como dice su nombre, proviene de la zona de Figueras, norte de la provincia de Gerona, en Cataluña. Tiene una capa externa rosácea o morada siendo sus capas interiores cada vez más pálidas, tiene una textura blanda y es más dulce comparada con otras cebollas. La Figueras tiene un tamaño mediano y suele pesar alrededor de 200 gramos. Es muy utilizada en crudo, para ensaladas por ejemplo, pero también en sofritos y es que su gusto es suave y crujiente.
  • Variedad con sabor muy intenso y textura crujiente, ideal para caramelizar; también es excelente para conservas y escabeches. Aconsejable en cualquier guiso. Cebolla de gran dureza y resistencia aunque para un óptimo final son necesarios muchos cuidados. Resulta muy atractiva a la venta por su color blanco. Tiene un picor intenso que la hace ideal para los amantes de los sabores fuertes.  
  • Tiene un sabor con un toque a ajo que la hace muy particular, textura suave y delicada con carne blanca y púrpura. Hace las delicias especialmente en salsas, siendo un producto básico para aportar una textura crujiente a cada plato y añadiendo sabor como acompañamiento en platos fuertes de carnes y pescados. La parte comestible de esta planta está en la base de las hojas, que forma bulbos aovados y sabor entre el ajo y la cebolla. Es un producto más exclusivo que las cebollas.
  • Caracterizada por su envoltura parecida al papel, de color dorado y carne amarillo claro. Su versatilidad hace de ella el mejor aliado en la cocina, aportando un notable sabor y marcando una presencia agradable en cada plato. Es la cebolla más extendida, se produce y envasa durante todo el año, manteniéndose en cámaras desde su cosecha para su posterior venta a finales de campaña. Los formatos de envasado van desde ½ kg en malla (buti) pasando por cajas y sacos de varios pesos y calibres.
  • Nuestra cebolla con piel rojo púrpura y carne blanca con matices rojizos, tiene un sabor suave y ligeramente picante. El sabor y especialmente el color la hace ideal para adornar todas nuestras ensaladas y platos frescos. Es una cebolla parecida a la amarilla en resistencia pero de color morado tanto por dentro como por fuera, se utiliza tanto en crudo como cocinada (frita, asada, cocida o guisada).
  • Es una cebolla de origen francés, lo más característico es el calibre que es mucho más pequeño de lo habitual. Esta aplastada cebolla es ideal como guarnición, muy utilizada también para hacer sopas, guisos y sobre todo asados a los que aporta un toque original y exquisito. Muchas personas las confunde con las chalotas, pero son diferentes y en Lomar disponemos de esas dos variedades y muchas más.
  • El ajo morado es un producto muy antiguo pero no muy común hasta hace unos años. Se trata de un ajo de exterior blanco, pero sus dientes son morados rosáceos. Su mayor característica es su sabor fuerte, es el ajo español más fuerte actualmente, además tiene un pequeño toque picante. Tiene un uso muy común por su intensidad de sabor.
  • Nuestro ajo negro llama la atención por su color oscuro. Tiene una textura interior blanda y es algo más seco que el ajo blanco. Es una modalidad del ajo blanco tradicional y se obtiene mediante un proceso natural muy lento. Su origen comienza en la cocina asiática pero su uso ya se ha extendido por todo el mundo. Su sabor es más dulce que el del ajo común, algo ácido y umami.
  • El ajo violeta o morado es diferente al ajo blanco por su intenso aroma, su picor más pronunciado y gran contenido en alicina. Su tamaño es pequeño, los dientes son redondeados y bastante uniformes, además sus pieles son muy brillantes y de un color morado o violeta.
  • Es una hortaliza cuyo bulbo se emplea comúnmente en la cocina mediterránea. Tiene un sabor fuerte (especialmente estando crudo) y ligeramente picante. Intentamos tener siempre el mejor producto durante todo el año, por ello según la época del año disponemos de ajo de diferentes orígenes; español, chino, chileno, argentino, egipcio…