Actualmente, la mayor parte del mercado de cebolla se considera estable. En Europa y América del Norte, la cosecha ha sido muy satisfactoria, pero en cambio, en China y la India ha dejado mucho que desear, debido a que se ha sembrado mucho menos y el mal tiempo ha influido. Se ha producido un cambio de demanda que ha pasado de grandes calibres principalmente requeridos por restauración a una mucho más baja requerida por el sector de venta al detalle. Esto ha provocado que las existencias de grandes volúmenes no se vendan a precios elevados.

A continuación, entraremos más en detalle en la situación en España:

Los rendimientos de la cosecha  de cebolla en 2020 cayeron más de un 20%, por lo que los precios reflejan una demanda estancada y la disponibilidad del producto. Aunque la demanda ha sido considerablemente baja, ha sido mayor en comparación a verano. Otro de los principales obstáculos que ha tenido España con la venta de la cebolla ha sido la gran competencia de los Países Bajos, especialmente en calibres medianos, ya que han tenido una abundante cosecha.

Aún no se sabe con exactitud cuál es la superficie de cebolla que se plantea cosechar este año, aunque se prevé que empezará en abril en las zonas más tempranas de Andalucía, aunque se reducirá ligeramente. Estas consecuencias también son debidas a Filomena, a la sequía que ha tenido lugar en septiembre y octubre.