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Como siempre en Grupo Lomar te ofrecemos recetas diferentes para sacar partido a nuestros productos: las cebollas y ajos. En esta ocasión, nos hemos decidido por ofrecer una receta sencilla, pero poco habitual: mermelada de cebolla.

La mermelada de cebolla es tan original como sabrosa, un acompañamiento más que perfecto y delicioso para multitud de platos. Ya sea como aperitivo, o para acompañar carnes, pescados, y cómo no, para combinar con tostadas de queso, esta mermelada es una elección ideal. Además, es una combinación no tan habitual, lo que realmente puede sorprender a cualquier comensal.

La cebolla es un vegetal saludable, sabroso y versátil. Se puede preparar de muchas maneras diferentes, esta deliciosa mermelada es una de ellas. La mermelada de cebolla es dulce, sencilla de elaborar y aportará a tu cocina un toque original que te encantará.

Pero, antes de nada, conozcamos los beneficios que puede tener en nuestro organismo esta receta:

• Propiedades antianémicas: se sospecha que tanto el ajo como la cebolla aumentarían la absorción del hierro de los alimentos. Además, es rica en fósforo y vitamina E, fundamentales para la salud de nuestros glóbulos rojos.
• Diurética y depurativa: gracias a su contenido en potasio, nos ayudaría a eliminar la acumulación de líquidos y a regular la hipertensión.
• Fuente de vitamina B: la cebolla es una interesante fuente de vitamina B y magnesio, necesarios para el buen funcionamiento del sistema nervioso y de nuestros músculos.
• Antioxidante: gracias a su contenido en vitaminas A y C, y sus flavonoides, nos proporciona una dosis adecuada de antioxidantes. Recordemos que los antioxidantes luchan contra los radicales libres, protegiendo contra el envejecimiento prematuro y algunas enfermedades crónicas, según diferentes estudios.

Y ahora sí, sin más dilación, conozcamos los ingredientes y el proceso de elaboración de esta receta.

Ingredientes:

500 gramos de cebolla dulce
250 gramos de azúcar moreno
100 ml de agua

Preparación Inicial:

Pelamos las cebollas y las cortamos en cuartos.

Cocción de la Mermelada:

En una olla a fuego medio-bajo, colocamos las cebollas cortadas junto con el azúcar moreno y el agua.
Removemos periódicamente para asegurarnos de que el azúcar se disuelva completamente y evitar que se pegue en el fondo de la olla.
Una vez que la mezcla comience a hervir, reducimos el fuego y dejamos cocinar durante aproximadamente una hora.

Espesado y Enfriado:

Una vez transcurrido el tiempo de cocción, retiramos la olla del fuego y dejamos que la mermelada de cebolla dulce se enfríe hasta alcanzar una temperatura templada.
Durante este tiempo, la mermelada continuará espesándose gradualmente.

Esterilización de los Frascos:

Mientras la mermelada se enfría, procedemos a esterilizar los frascos donde la guardaremos. Lavamos los frascos y las tapas con lavavajillas. En una olla lo suficientemente grande como para contener los frascos y las tapas, colocamos un paño doblado en el fondo. Colocamos los frascos y las tapas sobre el paño y los llenamos con agua, asegurándonos de que estén completamente sumergidos. Llevamos el agua a ebullición y dejamos hervir durante 10 minutos. Apagamos el fuego, retiramos los frascos y las tapas con unas pinzas y los dejamos enfriar boca abajo sobre un paño limpio o papel de cocina.

Rellenado de los Frascos:

Una vez que la mermelada de cebolla dulce haya alcanzado una temperatura segura para manipular, la vertemos en los frascos esterilizados.
Cerramos los frascos con las tapas herméticas y los almacenamos en un lugar fresco y oscuro.

¡Y eso es todo! Ahora puedes disfrutar de tu propia mermelada de cebolla dulce casera. Úsala para darle un toque gourmet a tus platos favoritos o como un regalo culinario único para amigos y familiares.

¡Buen provecho!