Estamos en temporada de cebollas, por ello, desde Grupo Lomar os vamos a explicar nuestras variedades de cebolla y el uso que tiene cada una de ellas.

Contamos con 7 tipos de cebollas, que, a continuación os vamos a nombrar:

  1. Cebolla dulce: tiene un sabor suave y sin picor, siendo la cebolla más apta para todo tipo de paladares. Tierna y jugosa, y es perfecta para consumir en crudo. Esta es conservada en cámaras frigoríficas para disponer de ella durante todo el año. Es una cebolla color pajizo y forma achatada, que dispone de poca cantidad de pieles; es ideal para todos los usos culinarios y, sobre todo se utiliza para comer en crudo.
  2. Cebolla francesa: es una cebolla de origen francés y lo que mas la caracteriza es su calibre, que es mucho más pequeño de lo habitual. Esta cebolla aplastada, es ideal para servir como guarnición, aunque también es muy utilizada para sopas, guisos y sobre todo a los que aporta un toque original y exquisito. Muchas personas las suelen confundir con las chalotas, pero son muy diferentes, lo explicaremos a continuación.
  3. Cebolla morada: nuestra cebolla con piel rojo púrpura y carne blanca con matices rojizos, tiene un sabor muy suave y ligeramente picante. El sabor y el color, la hacen ideal para adornar nuestras ensaladas y platos frescos. Es una cebolla muy parecida a la amarilla en resistencia, pero de color morado por dentro y por fuera. Es utilizada tanto en crudo como cocinada (frita, asada, cocida o guisada).
  4. Cebolla grano: es caracterizada por su envoltura parecida al papel, tiene un color dorado y su carne es amarillo claro. Su versatilidad hace de ella el mejor hallado en la cocina, aportando un notable sabor y marcando una presencia agradable en cada plato. Es la cebolla más extendida, se produce y se envasa durante todo el año, manteniéndose en cámaras desde su cosecha para su posterior venta a finales de campaña.
  5. Cebolla chalota: tiene un sabor con un toque a ajo que la hace muy particular, mientras que su textura es suave y delicada con carne blanca y púrpura.  Hace las delicias especialmente en salsas, siendo un producto básico para aportar una textura crujiente a cada plato y añadiendo sabor como acompañamiento en platos fuertes de carnes y pescados. La parte comestible de esta cebolla, está en la base de las hojas, que forma bulbos aovados y sabor entre el ajo y la cebolla. Es el producto más exclusivo de las cebollas.
  6. Cebolla blanca: variedad con sabor muy intenso y textura crujiente, ideal para caramelizar. También es excelente para conservas y escabeches, siendo aconsejable para cualquier guiso. Es una cebolla de gran dureza y resistencia, aunque para un óptimo final son necesarios muchos cuidados. Resulta muy atractiva a la venta por su color blanco, y tiene un picor intenso que la hace ideal para los amantes de los sabores fuertes.
  7. Cebolla figueras: esta cebolla, tal y como dice su nombre, proviene de la zona de Figueras, norte de la provincia de Gerona, en Cataluña. Tiene una capa externa rosácea, siendo sus campas interiores cada vez más pálidas, teniendo una textura blanda y siendo más dulce comparada con las otras cebollas. Este cebolla tiene un tamaño mediano y duele pesar alrededor de 200 gramos. Es muy utilizada en crudo, para ensaladas o bien para sofritos, ya que su gusto es suave y crujiente.

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