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Hoy en Grupo Lomar venimos a presentaros la maravillosa y sencilla receta que nunca falla en cualquier hogar español: el pollo asado con patatas y cebolla.

Además de ser excelente en cuanto al sabor y a la textura, este plato es súper sencillo de realizar ya que no requiere apenas esfuerzo.

El pollo nos gusta a todos, pero lo mejor es jugar con su guarnición provocando que se mezclen distintos jugos y así conseguir un sabor mucho mejor.

Ingredientes

  • 1 pollo entero o 4 muslos completos
  • 4 patatas
  • 4 cebollas
  • Sal y pimienta
  • Tomillo seco

Como veis, apenas son necesarios ingredientes. Ahora vamos con su proceso.

Procedimiento del pollo asado con patatas y cebolla

  1. Para empezar, vamos a pelar y cortar las patatas en finas rodajas y las pondremos como base en el recipiente que vayamos a introducir en el horno. Una vez hecho esto, haremos lo mismo con la cebolla y lo pondremos encima de las patatas.
  2. Nos aseguraremos de que el pollo está bien limpio y pondremos los muslos encima de la patata y la cebolla. Ahora viene un pequeño truco para que el pollo quede mucho más jugoso al hornearse: le añadiremos un vaso de agua y un chorrito de aceite. Es fundamental que el fondo de la bandeja siempre se mantenga húmedo (así aseguramos que la guarnición no se nos queme). Antes de meter el pollo al horno lo sazonaremos un poco al gusto, a mi me gusta mucho con un buen pellizco de tomillo a cada muslo o por todo el pollo y salpimentarlo bien.
  3. Ahora la temperatura del horno dependerá de cómo hayas comprado el pollo: si has comprado un pollo completo: horneamos a 190º y lo sacaremos cuando esté dorado, pero aproximadamente son unos 35 minutos. Si has preferido comprar los muslos, pondremos calor por arriba y por abajo a 220º y lo sacaremos cuando esté dorado.
  4. Cuando veamos que está dorado, procederemos a darle la vuelta a las piezas y otra vez para dentro, hasta que todo se quede del color perfecto.

¡Y ya está!

Como veis, es una receta tremendamente fácil de realizar y que es perfecta para cualquier ocasión, como todas las que tenemos.

Al tener la base con la guarnición de las patatas y la cebolla, hace que los sabores se integren provocando un sabor ideal.

Para evitar que el pollo quede muy reseco, se suele pintar el pollo con aceite antes de introducirlo al horno porque así se consigue que tenga una mayor cantidad d humedad y esté más jugoso.

Otro truco que suelo hacer desde hace mucho tiempo es introducir en el pollo un par de trozos de limón para así conseguir un sabor cítrico.

Si queréis que os quede crujiente, aseguraros de sazonar bien con pimienta y sal, tanto en el interior como en el exterior.

Espero que os hayan ayudado los pequeños trucos que os damos y que os encante la receta. Si la realizáis no dudéis en compartirlo con nosotros por redes.

#CocinaConLomar 

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