Pelar ajos puede llegar a convertirse en una tarea difícil. No poder retirar bien la piel puede hacerte perder la paciencia y el intenso olor que se queda en los dedos puede llegar a ser desagradable.Pero no te preocupes, hoy desde Grupo Lomar te traemos algunos trucos fáciles y rápidos para que pelar ajos no se convierta en una tarea de alto riesgo en tu cocina:

  1. Este primer truco es ideal para las personas que no quieren el olor de los ajos en sus dedos, ya que no tienes que tocarlos. Necesitas dos vasos de cristal de igual tamaño. Coloca dentro de un vaso uno o dos dientes de ajo.Coloca el otro vaso encima. Sujétalo bien y agita como si de una coctelera se tratara. Repite el movimiento durante unos segundos hasta que caiga la piel del ajo.Este mismo truco puedes aplicarlo con un recipiente de cristal que tenga tapa.
  2. Para este segundo truco necesitas un cuchillo ancho. Separa la cabeza del ajo del resto. En una tabla de cortar coloca la parte plana del cuchillo sobre el ajo. Presiona hasta que se caiga la piel del ajo. Acaba de pelar los restos de piel con los dedos.
  3. Otro sencillo método para pelar ajos con un cuchillo, es clavar la punta del cuchillo en los dientes de ajo y tirar hacia fuera. De esta forma el diente de ajo sale sin la piel.
  4. Otra de las opciones es comprar un pelador de ajos de silicona. En este caso debes separar los dientes de ajo de la cabeza, metes los dientes en el pelador. En una superficie plana hazlo girar presionando con las manos en la parte superior. Vuelca el pelador y comprueba que los ajos están bien pelados.

Tras estos útiles consejos para pelar ajos, os dejamos algunas ideas sobre cómo usar el ajo en múltiples recetas. Y es que se puede decir que el ajo es el alimento estrella de la cocina española.

  • Dientes de ajo enteros y sin pelar. Los dientes de ajo quedan genial en guisos y asados de carne, por ejemplo el típico solomillo al whisky.También puedes añadir dientes de ajo enteros con el pescado al horno, le dará un toque delicioso.
  • Dientes de ajo laminados. Corta en láminas los ajos y dora en una sartén con aceite de oliva. Este sofrito puedes añadirlo a miles de recetas y le quedará bien. Por ejemplo, las gambas al ajillo o el pollo al ajillo.
  • Ajos crudos para los amantes del sabor del ajo. Añade ajo picado muy pequeño a todas tus salsas. También puedes probar a restregar un ajo sobre una rebanada de pan tostado, añadir unas rodajas de tomate, aceite y sal. Te aseguro que te encantará.